Miro hacia atrás y el vértigo del vacío me tambalea de viento y aromas desconocidos…
Miro mis manos y no se si son, eran o serán mías…
Mi accionar es como un trozo de madera flotando en el océano, las voluntades son relativas.
En medio de esta amalgama me pierdo, recuerdo el precipicio detrás y me animo a mirar hacia el horizonte…
Esta vez estoy preparada…en aladelta…
Saltaré para disfrutar de una vista distinta, me reinventaré cada segundo, mis células se reproducirán con un matiz hasta hoy desconocido.
Mi alma no entra en este cuerpo, me trasciendo y lloro: es lo bueno de no controlar las emociones.
Solo sé que me espera, luego de haber aterrizado, un hermoso y vertiginoso camino por comenzar…
Y detrás…
Detrás ya no sé si queda…o qué queda…
Comienzos, despertares...
ResponderEliminarDejá de lado el ala delta y animate a dar el salto al vacío.
Confiá...